En medio de
la discusión sobre la reforma laboral, quisiera introducir un elemento de mucha
actualidad, sobre todo en países donde el desempleo es un problema que se arrastra
sin solución por décadas. Me refiero al trabajo 3.0.
Este
concepto engloba a toda aquella persona que es freelance, que tele trabaja o
sencillamente es su propio empleador. Son profesionales o expertos que usan la
Web y sus recursos para ocuparse sin una sujeción horaria. Trabajan a pedido,
sobre alguna materia en la que son expertos, andan por todos lados con un
computador, usan las cafeterías o temporalmente una oficina. Son personas que
se involucran en uno o más proyectos o hacen trabajos específicos. Ellos ofrecen
su experiencia y probablemente una red de otros expertos. Usan el email, los
archivos en la nube, indexan datos, etc. ¿Conocen algunos? Seguramente a
varios.
Situemos
esta realidad en Chile. Según el INE, hay 8.435.570 millones de personas sobre
15 años que están ocupados o buscan empleo (Fuerza de Trabajo). Están ocupados
según el INE 7.894.840 de personas a Octubre 2014. Según el Sistema de Mutualidades en Chile,
incluyendo el Instituto de Salud Laboral, hay 5.500.000 trabajadores aproximadamente
protegidos contra riesgos laborales. Típicamente son trabajadores con un
empleador que les hace contrato de trabajo, incluyendo las trabajadoras de casa
particular.
Eso quiere
decir que hay cerca de dos millones de personas que, o son informales, o trabajan
por su cuenta, de manera ocasional o sin contrato. Si hacemos un foco en
expertos o profesionales, podíamos estar hablando de varios miles de chilenos.
Luego, hay una realidad hoy en día, y probablemente siga en aumento: los trabajadores
3.0
¿Por qué
es una tendencia en aumento? Primero, por
el manejo del tiempo personal. Muchas personas valoran manejar su propio tiempo,
pero también le asignan mucha importancia dedicarse a aquello que saben hacer
bien. Es decir, trabajar en aquello que tienen fortalezas.
Segundo, el
tema de las expectativas. Vivimos más tiempo, y a los 50, 60 y probablemente 70
años, muchas personas se consideran activas, pero no quieren emplearse porque,
entre otras cosas, no van a encontrar un trabajo que, cercanamente, esté dentro
de sus expectativas.
Tercero,
eficiencia en costos y atracción de talentos. Muchas empresas tienen el mandato
de ser más eficientes y contar con mejores profesionales. Sin incluir los
Trabajadores 3.0, sería muy caro. Ya existen distintas plataformas que ofrecen servicios
profesionales en la nube. También hay empresas que ofrecen oficinas en la nube.
Esto significa que, cada vez con más fuerza, muchas empresas van a contratar
profesionales y expertos desde estas plataformas, por proyecto o por un período
limitado. Un profesional, a su vez, usando un computador, podrá participar de
varios proyectos, y formar una red multidisciplinaria de profesionales en
varias ocasiones.
Es el caso de NUBELO.COM, que ya tiene cientos de profesionales feelance. Con seguridad existen varias plataformas más.
La clave de
esta tendencia en la “flexibilidad”. Si empresarios y trabajadores no pueden
participar de esta tendencia, nos iremos quedando atrás. En Chile no hay datos
certeros de cuantos independientes existen, menos del número de trabajadores 3.0.
Sería importante hace un esfuerzo por catastrarlos, pero más importante es generar
las herramientas y la normativa que permita que existan, que potencie su
capacidad y la innovación que pueden brindar.
